DOWNTOWN BILBAO

Cada vez que iba a Nueva York y eso era frecuente, Rafael se acercaba a comer al

Cipriani de la calle 42 de Manhattan.

Inspirado en el Renacimiento italiano, el local estaba diseñado para las más sofísticadas

celebraciones, cuidando al máximo la puesta en escena y la iluminación que ensalzaba el

clasicismo de sus esbeltas columnas de mármol.

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                                    Eso era lo que quería reflejar en su recién adquirido restaurante que llamó Downtown Bilbao,

situado en el ensanche de Bilbao.

Esta son las imágenes de nuestra primera visita al local:

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 El local constaba de dos comedores rectangulares con entradas independientes a ambos lados

de un portal y un salón perpendicular a éstos que conectaba con las cocinas.

La luz natural  era indirecta, procedente de los huecos de ventanas, distribuidas a lo

largo de los dos comedores que daban a patio. ¡La estética del local era absolutamente obsoleta!

Este fué el resultado de nuestra intervención:

Puerta-C

 

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itziar_unzurrunzaga_salón

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itziar_unzurrunzaga_mesa dtbEl proyecto consistió en crear ambientes de luces y sombras que hicieran atractivo este espacio,

replanteando la iluminación y el color de techos y paredes. El techo se pintó de un gris oscuro,

igual que las preciosas columnas de hierro del local.

Las paredes se cubrieron de un papel blanco y negro en el salón y el primer comedor y sólo

negro  en el segundo comedor, ya que éste se planteaba para otro público más juvenil.

Se blanquearon todas las carpinterías y se diseñó una iluminación versátil para los eventos

del restaurante, a base de brazos articulables que sostenían unas tulipas de luz directa a las

mesas. La iluminación indirecta al techo se restauró con lámparas de luz cálida y las ventanas

se retroliuluminaron con una luz azul de ambiente.

En el salón, frente a la barra, se creó un zona de estar. El botellero se diseñó con una

composición a base de espejos biselados.

Este proyecto lo hize en colaboración con el interiorista Markel Iribar, con La señora Manuela,

que creó toda la imágen gráfica y con Cristalería Landa, un clásico vidriero de Bilbao.



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